„Conmigo, los empleados no tienen que levantar cargas pesadas.“

Cómo un U 530 acabó convirtiéndose en una máquina para atraer personal.

Michael Bürsner, del municipio alemán de Immendingen, en el distrito de Tuttlingen, tiene una empresa de fontanería y calefacción completamente normal. Bueno, igual no tan normal. Porque ¿qué técnico de calefacción llega montado en su propio Unimog? "Adquirir el Unimog fue una idea brillante", afirma satisfecho Michael Bürsner. Y así es, ya que prácticamente todos en su región conocen su U 530 pintado de negro con una potencia de motor de 299 CV y que cuenta con una grúa Palfinger de 26 metros también de color negro.

Criado en la granja agrícola de sus padres.

La rotulación ya lo dice todo: en la cabina es imposible no ver la palabra "Monster" en un verde neón brillante. La energía que la bebida del mismo nombre promete es la que corre por las venas de Michael Bürsner desde siempre: criado en la granja agrícola de sus padres, las máquinas le han fascinado toda la vida. Y cuando hace diez años puso en marcha su propia empresa, su primera gran compra fue una cargadora telescópica con seis metros de alcance. Sin embargo, pronto se le quedó corta y la sustituyó por el modelo de once metros. Y como Power-Michael con su empresa ya era conocidísimo desde hacía tiempo, el siguiente paso fue hacerse con el Unimog y una longitud de grúa de 26 metros, puesto que los retos a los que se enfrentaba la empresa eran cada vez más exigentes.

"De ahí que reciba candidaturas incluso de trabajadores con una impresionante formación".

"Mientras tanto, se ha corrido la voz de que mis empleados no tienen que levantar cargas pesadas, porque de mover calderas, radiadores y material de construcción, entre otros, ya se encarga la grúa. De ahí que reciba candidaturas incluso de trabajadores con una impresionante formación", comenta entusiasmado el experto de la fontanería, calefacción y montaje de sistemas de ventilación. Con su equipo de trabajadores, repara chimeneas, monta instalaciones fotovoltaicas y suministra bañeras y jacuzzis, todo con el gancho de su "monster" negro. El portaequipos Unimog, con su reducido radio de giro, es ideal para llegar con flexibilidad a cualquier obra en zonas residenciales.

Siempre listo para entrar en acción.

El 70 % de las veces que Michael utiliza el U 530 es para su empresa. En el otro 30 % de los casos, el Unimog se utiliza para tareas de otros operarios, como levantar tabiques para el carpintero o demoler balcones para el perforista: Power-Michael se alegra siempre que se le necesita. Su Unimog U 530 cuenta prácticamente con todo el equipamiento. Sobre el enganche para remolque, ha hecho que se añada una caja para cadenas y correas de fijación. En la parte delantera, un lastre adecuado garantiza la estabilidad necesaria. En la caja abierta, van siempre la cesta portaoperarios y la horquilla para palés. "Estoy siempre listo para entrar en acción, no dependo de nadie y puedo circular en cualquier momento por todo tipo de terreno, con la seguridad de que el Unimog podrá sacarme de él", se complace Michael Bürsner.

Los sábados son el día Unimog de padre e hijo.

El reclutamiento de empleados es todo un éxito incluso en su propia familia: su hijo Nico, de 6 años, está también cautivado por el Unimog, como papá. Los sábados son el día Unimog de padre e hijo... ¡pase lo que pase! Ya se pone bien firme el próximo jefe para que así sea.

Proyecto realizado con representación general de Unimog:

Knoblauch GmbH

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