El Attention Assist 2 en el Econic.
El Attention Assist 2 del Econic analiza la atención visual y puede alertar al conductor con una señal acústica y una indicación visual si detecta señales de disminución de la atención o distracción. De ese modo es posible realizar a tiempo una pausa, especialmente en trayectos largos.
Supervisa la vigilancia.
El microsueño puede suponer un gran peligro, sobre todo en trayectos largos. El Attention Assist 2 del Econic puede servir de herramienta de prevención. El sistema sigue continuamente la atención visual del conductor y crea a partir de ella un perfil individual para detectar el cansancio. En lugar de basarse, como hasta ahora, principalmente en parámetros como el mantenimiento del carril o el comportamiento direccional, una cámara de infrarrojos integrada registra visualmente la posición de la cabeza y las pupilas.
El sistema analiza la dirección de la mirada y el movimiento de los párpados y calcula el nivel de fatiga del conductor a partir de los datos de la cámara. El sistema puede advertir al conductor si detecta signos de falta de atención, aumento del parpadeo, bostezos o párpados entrecerrados. La advertencia aparece como indicación en la pantalla del cuadro de instrumentos, acompañada de una advertencia óptica y acústica.
Desde el punto de vista de la protección de datos, se trata de un sistema cerrado. Los datos permanecen disponibles durante 15 minutos y, a continuación, el sistema los elimina de forma irreversible.
Un fiel compañero a su lado.
El Attention Assist 2 montado en el Econic puede advertir de un posible cansancio o falta de atención y contribuir así a evitar accidentes. El sistema supervisa visualmente la atención al tráfico y puede ayudar al conductor a evaluar mejor su propio cansancio y a realizar pausas a tiempo si es necesario. De este modo, no solo puede aumentar la seguridad del conductor, sino también la de otros usuarios de la vía.
¿Qué más ofrece técnicamente el Econic?
Todos los detalles sobre la seguridad y otras ventajas del producto.
Los sistemas de asistencia a la conducción solo pueden ayudar al conductor o la conductora. La responsabilidad de conducir el vehículo de forma segura recae siempre íntegramente en el conductor o la conductora.