Un trabajo que se disfruta.
Steven Buder lleva en la empresa desde 2013 y es quizás uno de los empleados más felices de la empresa municipal de gestión de residuos de Magdeburgo. «Es verdad, no es broma: ¡conducir el Unimog todos los días y hacer un trabajo útil con él es realmente divertido!», dice Buder, que no para de hablar con entusiasmo cuando le preguntan por «su» nuevo Unimog U 530, pintado en el clásico color naranja oscuro RAL 2011 de la administración local.
Un Unimog de primera clase.
A esto se suma que el Unimog es una pieza única: batalla larga, contenedor de cinco metros cúbicos, grúa de carga Palfinger con pala y control remoto, sistema de control UNI-TOUCH®, calefacción auxiliar, placa de montaje municipal y toma de fuerza delantera, que se utiliza sobre todo para trabajos especiales. Además, cuenta con una pala quitanieves Aebi Schmidt en la parte delantera y, montado encima, un esparcidor automático de cinco metros cúbicos para el servicio de mantenimiento invernal.
«Lo mejor es», continúa entusiasmado Steven Buder, conductor principal del Unimog, «que el Unimog es incluso uno de los pocos vehículos de nuestra flota que funciona con HVO100». Se trata del denominado «Hydrotreated Vegetable Oil», es decir, un combustible diésel sintético y sostenible elaborado a partir de residuos y materiales de desecho. No contiene azufre y reduce las emisiones de CO₂ hasta en un 90 %. El vehículo es tan innovador que Mercedes-Benz Special Trucks lo exhibe incluso en ferias, como la IFAT de Múnich.
La sostenibilidad se une a la tecnología.
Por lo demás, la flota de la empresa de gestión de residuos de Magdeburgo se compone en su mayor parte de casi 30 camiones de basura Mercedes-Benz Econic de piso bajo. En esta sección de la flota trabajan 134 empleados. Con tanto entusiasmo por el Unimog, casi se nos pasa por alto el uso real del vehículo: Steven Buder y sus dos compañeros, Marcel Fanselow y Robert Ehrenbrecht, recogen casi a diario residuos voluminosos con el Unimog de la empresa de gestión de residuos de Magdeburgo ( ). Residuos ilegales que los «contaminadores» prefieren tirar en el casco urbano en lugar de desecharlos correctamente en uno de los tres puntos limpios municipales.